Un post diario
Se acabĂł lo de un post diario. DurĂł más de un año. EmpezĂł casi sin darme cuenta, sin proponĂ©rmelo. TenĂa ganas de escribir, cosas sobre las que escribir, y empecĂ© a hacerlo de forma constante y ordenada. Que los contenidos fueran mejores o peores, eso es harina de otro costal. Pero tras las primeras semanas, se fue convirtiendo en una autoimposiciĂłn, en una forma de fortalecer mi voluntad. Puedo aseguraros que al menos doscientos posts escritos en el Ăşltimo año no me apetecĂa escribirlos en el momento en que lo hice. Pero sentĂa que podĂan resultar Ăştiles, o divertidos, o simplemente podĂan entretener a alguien en algĂşn momento determinado, por eso los escribĂ.
Me he demostrado a mi mismo que puedo tener un blog de cierta calidad, con una comunidad de lectores bastante fiel. No sois muchos, pero sois buena gente. Para mi eso es lo más importante. Este blog me ha dado muchas satisfacciones, y detrás de cada una de ellas habĂa alguno de vosotros. Alguien que ya me conocĂa y lo descubre. Alguien que lo descubre y me quiere conocer. No me quiero olvidar de los cientos, miles, que lo habrán visitado aleatoriamente y habrán cerrado la pestaña de su navegador espantados. A todos, gracias, muchas gracias.
Releo y observo que parece un post de despedida. No lo es, pienso seguir aquĂ, dando guerra, pero se acabĂł lo de escribir a diario. Al menos, no por obligaciĂłn. Ahora me obligo a hacer otras cosas a diario. Pero esas… no te las voy a contar por aquĂ
julio 9, 2009 18 comentarios