Un fin de semana en Portobelo e Isla Grande (Cuarta parte)
Cuando despertamos a la mañana siguiente nos encontramos en un lugar que bien pudiera parecerse al paraĂso:
Vino Pipo a recogernos en la barca y nos llevĂł a otra playa impresionante de una isla cercana.
Por el camino pasamos junto a esta isla, propiedad de un misterioso (y embilletadĂsimo) español, segĂşn nos contĂł:
A media tarde su hijo volviĂł a recogernos y nos llevĂł a los manglares, en lo que fue una experiencia Ăşnica. La quietud y la paz que se respiran dentro, incluso algo de penumbra por momentos, representa un contrapunto muy curioso respecto al sol y el viento en mar abierto.
Al salir de los manglares, pasamos junto a una isla conocida como “la isla de los monos“. Ahora verĂ©is por quĂ©, en el vĂdeo que grabĂł Fran y las fotos que hicimos todos:
Tras esto, nos llevĂł al lugar en el que nos habĂa recogido la tarde-noche anterior, y en el coche de alquiler nos dirigimos a las esclusas de GatĂşn, que son las Ăşnicas del Canal de Panamá por su vertiente atlántica. Pasamos con el coche por las mismas, atravesando el canal por aquĂ (son las Ăşnicas en las que se puede hacer):
Al otro lado, te encuentras con otra de las zonas revertidas, antiguamente propiedad de los EEUU. Actualmente es una gran reserva natural, pura jungla. Al final de la misma llegamos al puerto deportivo de la bahĂa de Shelter. En el restaurante tomamos pescadito muy rico. Lo cierto es que el camino desde las esclusas hasta el puerto deportivo fue bastante imponente, a la ida y a la vuelta nos perdimos un par de veces, con el resultado de transitar una y otra vez por distintas zonas del área revertida conocida como Sherman. Da bastante lástima comprobar cĂłmo los edificios que los estadounidenses construyeron allĂ se derruĂan por falta de uso. Las instalaciones son tremendas, se me ocurrĂan un par de cosas que se podĂan hacer allĂ…
La vuelta desde allĂ a Panamá City se hizo bastante larga. El hecho de que fuera conduciendo esa parte del trayecto contribuyĂł a ello. De hecho sucedieron cosas bastante extrañas como la que se observa en el siguiente vĂdeo. SĂ© que parece preparado, pero no lo es. De hecho nadie sabĂa que Fran estaba grabando:
Lo mejor es el final, cuando digo “ah bueno es un extintor”. Realmente no sĂ© lo que querĂa decir, porque un extintor seguro que no era. Ni lo recuerdo.
La llegada a casa, la ducha y posteriores conversaciones sobre lo increĂble del fin de semana me hizo darme cuenta de que sĂ, habĂa sido el dĂa anterior por la mañana cuando habĂamos salido hacia Portobelo. QuĂ© poco imaginaba yo lo que me esperaba.
marzo 23, 2009 11 comentarios










