Viernes, peliculita en casa: Nineteen Eighty-Four
TenĂa grandes esperanzas depositadas en esta pelĂcula, aunque no habĂa oĂdo prácticamente hablar de ella. 1984 fue la primera novela que leĂ de la trinidad distĂłpica por excelencia (junto a Un mundo feliz y Fahrenheit 451), y tras haber leĂdo las otras dos y haber disfrutado con la adaptaciĂłn cinematográfica de Fahrenheit 451 pensaba que iba a ocurrirme lo mismo con la de 1984. Craso error.
No sĂ© si el hecho de haber sido estrenada en el año 1984, con las consiguientes limitaciones tĂ©cnicas de la Ă©poca, ha hecho que pierda realismo y credibilidad, pero lo cierto es que la sociedad totalitaria que en mi mente tenĂa dibujada a partir del magistral retrato de Orwell se me asemeja bastante poco a la que podemos ver en la pelĂcula.
Asimismo, los personajes secundarios tienen muy poco peso en la trama, demasiado poco, dejando todo el contenido en el protagonista, su amante y el alto cargo del partido que lo desenmascara.
En ningĂşn momento se termina de dibujar con claridad la sociedad en la que se desarrolla la acciĂłn: la supuesta gran diferencia entre clases sĂłlo queda de manifiesto en boca de los personajes, pero ni sus distintas formas de vida ni las muestras del fĂ©rreo control por parte del poder polĂtico descrito por Orwell llegan a sobrecoger en ningĂşn momento (quitando la sangrĂa final en forma de tortura innecesariamente prolongada a lo largo de 25 minutos de metraje).
La cinta se diluye en un pseudodebate filosófico entre el protagonista y su antagonista en el Ingsoc, cuyo contenido no deja de rodearse de metáforas y citas para decorar las puertas de las neveras.
El hecho de que la tortura final al protagonista con el propósito de moldear su mente dure los ya citados 25 minutos no supone más que un triste intento de aportarle al film el dramatismo y la fuerza que los 80 minutos previos no con capaces de darle.
Realmente, lo Ăşnico reseñable de la pelĂcula son la belleza de Suzanna Hamilton, el gran papel que realiza John Hurt en el papel de Winston Smith y el tema central de la banda sonora (Oceania, Tis for Thee):
noviembre 28, 2008 5 comentarios









