De cómo fui elegido
Una tormenta… como ahora mismo.
En el penúltimo mes… noviembre.
O por lo menos querible, besable, amable… tú.
Las minas del rey Salomón se hallaban en el cielo… como todo lo que de verdad importa.
Al fin bajó hacia la guerra, perdón, quise decir a la Tierra… ¿cuándo aprenderemos?.
Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida… simplemente sublime.
Gracias, nunca te olvidaré. Que seas muy feliz.
PD: no son nuestras aptitudes las que nos definen, sino nuestras elecciones…
octubre 12, 2008 4 comentarios