¿Qué pasa después?
Hoy me ha dicho un compañero mĂo de la escuela que ha perdido un familiar querido en un accidente de tráfico. La persona en cuestiĂłn tenĂa 22 años y toda una vida por delante… la verdad es que mi amigo necesitaba ayuda, y creo que entre las prisas y los agobios de las clases y el trabajo no he estado a la altura… Y es que muchas veces se nos va de la cabeza lo más importante: ÂżAcaba aquĂ todo? ÂżDĂłnde iremos cuando “pasemos a mejor vida”? ÂżDĂłnde estábamos “antes de nacer”? Preguntas inexorables que tarde o temprano asolan hasta al más pintado (o nihilista). El que no es creyente afronta la radical postura de negar la VIDA tras la muerte, o en el mejor de los casos, se apoya en el manido “algo habrá, Âżno?”, pero rápidamente piensa otra cosa no vaya a ser que se le desmonten los cĂłmodos esquemas mentales. El creyente se apoya en su fe para vencer el miedo y lo inexplicable, pero muchas veces se pregunta si no se estará convenciendo a si mismo. Yo no tengo la respuesta a tal cuestiĂłn, es evidente. Tengo mi respuesta, y creo que tod@s sabĂ©is cuál es. Lo que sĂ quiero es desde aquĂ invitar e reflexionar sobre el origen y destino Ăşltimo de las cosas, no ya de las personas, sino de la realidad que nos rodea. Es una buena práctica, no ya desde un punto de vista espiritual, sino humano, pues relativiza el valor de las cosas del dĂa a dĂa, que tanta dimensiĂłn adquieren en nuestra sociedad materialista. ReflexiĂłn, meditaciĂłn… y acciĂłn. PD: Mucho ánimo campeĂłn. Te dirĂ© un secreto… mi secreto: No hay fin, sĂłlo cambio.
octubre 25, 2004 No hay comentarios